@hachemuda1958
21 de mayo, Ophelia, El Sauzal de Rodríguez, B.C.
En este trabajo, quiero exponer mi fragilidad al deambular en oficios desconocidos para mí.
Intento cultivar nuevas habilidades que me permitan compartir –con herramientas diferentes– mi cotidianidad.
No tengo ningún antecedente significativo en la pintura y hasta hoy, mi quehacer, solo está alimentado del aprendizaje autodidacta.
Al pintar, busco adentrarme en este oficio a través de la “pulcritud” del neonato.
Con este ejercicio, quisiera recuperar mi capacidad receptiva, esa inocencia opacada por años del conocimiento adquirido y su incesante desempeño cotidiano.
Las piezas se basan en una reacción de indiferencia visual, con la total ausencia de buen gusto o mal gusto. Una especia de expresión anestesiada que por momentos está contra de la belleza, contra la eternidad de los principios, contra las leyes de la lógica, contra la inmovilidad del pensamiento y contra lo universal.
Un estado de ánimo para promover un cambio;
la libertad del individuo, la espontaneidad, lo inmediato, lo aleatorio, la contradicción, defendiendo así, el caos frente al orden y la imperfección frente a la perfección.